domingo, 21 de abril de 2013

El Pinar de El Hierro, un lugar para perderse

El Pinar de El Hierro, un lugar para perderse

Les comparto un trabajo realizado de colaboración para los amigos  del Ayuntamiento de El Pinar de El Hierro. Una gente magnífica que bien merecen nuestra ayuda para seguir adelante. Gracias a David Pavón y Luis Alberto por dejarme echar un cabo. Que les guste:


http://player.vimeo.com/video/41969386





Juan Diego, Amador de Emociones

 Juan Diego, Amador de Emociones



He vuelto a despertar mi blog porque la ocasión lo merece. Anoche me emocionaron y se ganaron mi admiración más humana. Hace tiempo que nadie lo lograba. No por desprecio, sino porque llevaba demasiado tiempo huérfano de ídolos en una sociedad presa de hastíos, materialismos y  vertiginosas rutinas. Mi  buena amiga Margaret me recomendó asistir al documental "7 cimas" en el espacio cultural Aguere. Margaret tiene esa deliciosa cualidad de sólo recomendar lo realmente exquisito. Me dejé llevar y, una vez más, no me defraudó su propuesta (gracias Margaret).

Sabía de él pero no le había dedicado el tiempo suficiente para conocer su historia de sus propios labios. Descubrirla fue apasionante. Cómo desde la butaca de un cine alguien puede arrastrarme con la fuerza  de  sus emociones para llevarme a las cimas de 7 de las montañas más adversas del Planeta. Un proyecto de sueños enlazados y alcanzados desde la constancia, el esfuerzo y la sencillez. Puede que pisar la cima sea la meta ante nuestros ojos pero cuántos pasos para trazar el camino hasta alcanzarla. Un camino que se inicia en su mente con una semilla en el sueño de seguir siendo libre. Para hacerla brotar hay que reunir una buena dosis de imaginación para ir superando etapas organizativas en soledad convenciendo a propios y extraños para sumarlos a un sueño hasta lograr subirse a un avión e iniciar la aventura del viaje físico.

Juan Diego destaca por su fortaleza. Respira paz y exhala equilibrio desde la primera palabra. Sus logros lo enmarcan entre los grandes deportistas de nuestro país a pesar de que su discreción lo haga menos famoso que otros montañeros más mediáticos. Emana tal sencillez que ridiculiza a tantos personajillos a los que regalamos fama barata; desde millonarios Ronaldos a insolentes políticos que se creen "grandes" sin haber logrado  un ápice de la grandeza humana que atesora Juan Diego.

Anoche me volví a sentir vivo. Sentir cómo mi piel se erizaba y se me rayaban los ojos al verlo de rodillas llorando tras descender de su 7 cima. Un remolino de sensaciones compartidas en las palabras de unos padres protegiendo el sueño de un hijo nacido para alcanzar el séptimo cielo. Un ejemplo para tantos jóvenes y mayores para enseñarnos a seguir persiguiendo sueños aunque parezcan lejanos o inalcanzables. Desde anoche, agradezco a la vida por haberme cruzado con Juan Diego, un maestro Amador de emociones.

La Laguna, 19.04.2013.





domingo, 22 de enero de 2012

miércoles, 18 de mayo de 2011

Armeñime, cuna de sueños*




Armeñime nació cuando el tiempo aún no tenía nombre. Fue el templado lugar donde moraba la tibia luz y los horizontes se mostraban siempre transparentes. Ya el sabio aborigen lo eligió para pasar sus inviernos por sus llanos apacibles, sus barrancos y morritos que siempre ofrecían un abrigo o una atalaya conveniente.

Armeñime está en el camino del Sol. En su incansable viaje estacional pinta líneas de luz en la existencia dorando laderas, llanos, cosechas y gentes. Desde que nace por el Roque del Conde hasta que se zambulle en el océano alienta los sueños de los de Armeñime. Cada día susurra una historia distinta a las durmientes siluetas pétreas de las islas vecinas. Al Hierro le cuenta historias de invierno cuando la tormenta no apaga su voz. A la Gomera le recita coplas primaverales perfumadas de almendro o sonetos de otoño con olor a castañas. Y a La Palma le regala las fiestas alegres de las interminables tardes del verano.

Armeñime y su Sol atrajeron a gentes valientes, perseverantes y deseosas de una vida mejor. Primero medianeros del Norte, luego pastores de Gran Canaria, algo más tarde alegres gomeros y algún que otro palmero emprendedor. Con sus sueños e ilusiones a la espalda pintaron el paisaje con colores agrícolas que fue su primera razón de ser. Pero siempre bajo el sol, a veces ardiente y otras compasivo. Pero siempre a merced del viento, a veces del levante abrasador y otras del poniente tempestuoso. Pero siempre la suave brisa de las tardes tranquilas les dejó tiempo para sentarse a mirar al mar y su horizonte para tejer nuevos destinos.

Pero cada ser paga el esfuerzo de alcanzar pequeños logros, logros necesarios para sentar las piedras del camino  que lleva a cumplir los sueños del alma. Y en cada cuerpo se graba a fuego la impronta de largos años de trabajo sacrificado. Tantas manos cuarteadas y endurecidas de las astillas y las fibras para amarrar miles de cañas. Tantas espaldas dobladas acarreando cajas de tomates. Tantas columnas doloridas de tanto cargar a la cabeza. Tantos brazos extenuados  de virar surcos con las azadas. Tantas rodillas quebradas de ir de mar a cumbre y de levante a poniente por pedregosos senderos. Tantos alientos envenenados del azufre al sulfatar la tomatera. Tantos niños criados junto a la choza de la huerta entre las cuatro tablas de un cajón de madera. Tantos raboburros picando en los calcetines y tantos chiratos prendidos en el alma. Tantos momentos entregados para pagar sueños que cambien un destino. Y otros tantos tantos que ya son difíciles de recordar.

Ellos fueron la semilla del Armeñime de hoy. Dibujaron la personalidad de un barrio colorido y cosmopolita. Orgulloso de sí mismo y de ser diferente a los de su alrededor. Gentes entusiastas y alegres, rebosantes de creatividad y pasión por vivir. Cada cual a su ritmo, cada cual a su manera. Tolerantes con el diferente y solidarios con el vecino. Sin complejos por mirar al frente. Deseosos de nuevos retos. Siempre dispuestos a acoger nuevos seres de mundos lejanos para seguir creciendo. Porque es únicamente en Armeñime donde el Sol permite seguir soñando con la libertad de poder mirar al horizonte con la cabeza alta. Aunque esa mirada no debería olvidar nunca de dónde venimos para poder elegir con certeza a dónde vamos…


*Dedicado con todo el cariño y admiración a todos los vecinos que con su incansable esfuerzo construyeron el Armeñime que hoy todos conocemos. Mayo 2010

domingo, 24 de abril de 2011

10 MANDAMIENTOS PARA EL SIGLO XXI -Versión abril 2011-

A veces es difícil dar forma a las ideas y pensamientos que fluyen por mi cabeza a menudo generados de la interacción con nuestra cotidiana realidad. En estos días saturados de muestras masivas de fe a menudo corderiles y poco meditadas, qué miedo pensar que tantos seres se refugien en esas manifestaciones medievales para encontrar alivio a su ¿vacío personal o existencial? Ya sé que soy de pensamiento extraterrestre...Regalo a las miradas digitales esta, la primera creación, que atrapo en la telaraña virtual del mundo de los blogs.

Si te gustan, difúndelos entre de los que quieres. De un día de reflexión playera, nacieron estos mandamientos (y así me estreno como bloguero). Besos. Víctor
 
1.       Ten criterio, escucha a los demás, pero razona por ti mismo.
2.       Cuando estés perdido, no esperes que se abra el cielo, acude al conocimiento, infórmate y fórmate.
3.       Desconfía del que alardea de allanarte el camino, en realidad te manipula llevándote a donde quiere.
4.       Cuando falles, no te culpabilices con castigos eternos, el equivocarse genera saber.
5.       Que no te impresionen las grandes obras, la verdadera valía se encuentra en las más desapercibidas.
6.       No busques a Dios, Dios está en cada paisaje, cada animal, cada planta y cada persona… obra con bondad y lo encontrarás cada día.
7.       No creas en absurdos símbolos inanimados, fueron creados para manipular las masas. Valóralos como lo que son: simples piezas arte.
8.       Regala amor a quien quiera recibirlo pero no malgastes fuerzas en amar a los que no lo merecen.
9.       Desconfía de los que te engrandecen sin haber conocido tus risas, tus llantos y tus enfados y tienen lo suficiente para darte sólidos argumentos de tu grandeza.
10.   Quiérete tú antes que te quieran los demás. Eres y serás lo mejor que te ha pasado.